¿Qué es ITE? ¿Cómo debe pasarse la ITE?

¿Qué es ITE?

La ITE o la Inspección Técnica de Edificios, se trata de un tipo de inspección de carácter obligatorio que es realizada por un técnico, ya sea un arquitecto o un ingeniero, para comprobar que una edificación cumple con los requisitos de seguridad exigidos por la ley. 

Qué edificaciones deben pasar la Inspección Técnica de Edificios

La Ley de Rehabilitación, Regeneración y Renovación Urbanas explica qué edificios deben pasar la ITE. Básicamente, todos aquellos edificios residenciales o viviendas colectivas con más de 50 años de antigüedad. 

Esta evaluación se debe realizar cada 10 años, y es responsabilidad de la comunidad cumplir con esta obligación contratando a un técnico especializado. 

Están exentos de pasar la inspección las edificaciones con expediente de declaración de ruina y las viviendas unifamiliares que cuenten con cédula de habitabilidad vigente antes de alcanzar el plazo establecido. 

¿Qué es ITE? ¿Cómo debe pasarse la ITE?

Cómo es el proceso de inspección

Lo primero que la comunidad debe hacer es contratar a un técnico homologado, usualmente un ingeniero, arquitecto o aparejador. Este especialista realiza una inspección visual en la que evalúa aspectos como el estado de la estructura externa, la estanqueidad, las redes de saneamiento y fontanería, la seguridad y la accesibilidad. 

Es poco probable que se evalúen las viviendas particulares, pero si el especialista detecta algún problema que podría afectar el edificio, los residentes están obligados a permitirle el acceso. Este proceso puede tomar un semana, dependiendo del tamaño de las instalaciones y sus condiciones. 

Luego, el técnico debe redactar un informe que está compuesto por tres partes: las condiciones de accesibilidad, el nivel de eficiencia energética y el estado de conservación de la estructura. La calificación obtenida determina la vigencia del certificado. 

Si en la inspección no se detectan deficiencias o si éstas son leves, la vigencia del certificado es de diez años. Si existen deficiencias importantes, el plazo es de seis años. Para aquellas viviendas con deficiencias graves o muy graves, la vigencia es de tres años.

En caso de no superar el examen, los propietarios deben elaborar un plan de rehabilitación de la edificación junto al técnico, y se establecerá un periodo de tiempo para cumplir con las condiciones. Una vez aprobado, el especialista se encargará de culminar el trámite ante la institución pertinente. 

Las sanciones por no pasar la ITE

Existen diversas multas si la comunidad no cumple con este requisito. Las sanciones dependerán de cada municipio, pero en algunos casos, podrían ascender a 6 mil euros. Si no se pasa la ITE, esto generaría consecuencias negativas que afecten indirectamente al propietario. Por ejemplo, tendría dificultades para vender el inmueble o para la aprobación de la hipoteca. 

Si la comunidad se niega a llevar a cabo las modificaciones pertinentes en el plazo establecido, se imputarán nuevas multas y puede que la evaluación se realice mediante mandamiento judicial, un coste que tendrían que asumir los propietarios. 

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